Lechera amarilla, una pieza de cerámica artesanal pensada para acompañar los rituales cotidianos alrededor de la mesa. Hecha a mano una a una, esta lechera transforma un gesto sencillo —servir leche o bebida vegetal— en un momento cuidado y lleno de intención.
Elaborada en cerámica de baja temperatura, destaca por su color amarillo suave, luminoso y acogedor, que aporta un punto de luz y alegría a la mesa sin resultar estridente. Su asa en forma de esfera, sello distintivo de esta línea, añade un toque escultórico y delicado, invitando a interactuar con la pieza desde lo sensorial y lo visual. Es un detalle pequeño, pero cargado de personalidad.
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Lechera amarilla, una pieza de cerámica artesanal pensada para acompañar los rituales cotidianos alrededor de la mesa. Hecha a mano una a una, esta lechera transforma un gesto sencillo —servir leche o bebida vegetal— en un momento cuidado y lleno de intención.
Elaborada en cerámica de baja temperatura, destaca por su color amarillo suave, luminoso y acogedor, que aporta un punto de luz y alegría a la mesa sin resultar estridente. Su asa en forma de esfera, sello distintivo de esta línea, añade un toque escultórico y delicado, invitando a interactuar con la pieza desde lo sensorial y lo visual. Es un detalle pequeño, pero cargado de personalidad.
Con unas medidas aproximadas de 12 x 8 cm y una capacidad de 200 ml, esta lechera es ideal para servir leche, bebida vegetal o salsas ligeras, tanto en el día a día como en ocasiones especiales. Su diseño permite combinarla fácilmente con tazas y vajilla habitual, aportando carácter sin romper la armonía de la mesa. Puede utilizarse sola o junto a otras piezas de la colección para crear composiciones únicas y expresivas.
Como todas las piezas de L’abisme, esta lechera es de diseño propio y se produce en unidades muy limitadas. El proceso artesanal no permite la fabricación en serie, por lo que cada pieza es ligeramente diferente y exclusiva. Esa singularidad forma parte de su valor y convierte a cada lechera en un objeto con alma.
La lechera es apta para microondas y lavavajillas, aunque se recomienda no abusar del microondas y lavarla a mano siempre que sea posible para conservar el brillo del esmalte y prolongar su vida útil.
Ten en cuenta que, al tratarse de una pieza hecha a mano, puede presentar ligeras variaciones respecto a la fotografía. Estas diferencias no son defectos, sino la huella del proceso artesanal que hace única a cada pieza.